Alejandro Gándara - web personal

Textos

Etiquetas: Columna, El Mundo

[Imprimir]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Otro país. Conversaciones

Alejandro Gándara

19/11/1995

En la época en que tenía miedo al avión, le pedí a un piloto que me diera argumentos para no tenerlo. El atlético especialista me informó de que los aparatos no fallan nunca y que los accidentes se deben exclusivamente a errores humanos. Teniendo esto en cuenta, sentir siquiera aprensión al volar es una tontería.

El otro día fui con un amigo director de cine a ver una película en la que, durante la primera parte, la protagonista es una psicópata con indicios de criminalidad, y en la segunda se regenera gracias al BUP. El director de cine y todavía amigo salió entusiasmado con la fotografía, y a lo largo del sándwich en el Vips me convenció de que, por esta razón, habíamos asistido a una obra maestra.

El dueño del restaurante de mi barrio se ha vuelto cosmopolita. Desde que volvimos de vacaciones, la carta contiene platos azerbayanos, saudíes, maragatos, manchures, escritos en el idioma original y con la traducción entre paréntesis. En la primera ocasión en que me enfrenté a esta nueva actitud profesional, la carne estaba dura. Cuando intenté decírselo al dueño, me acusó de estar descontento con la ortografía en la que estaban redactados los platos. Y que él era cocinero, no filólogo.

Leo una entrevista a un condenado a muerte que es escritor (cosa que, al parecer, está de moda en los periódicos). Se habla de falsa acusación, de manipulaciones políticas, etc. De todo, menos de lo que escribe el autor en cuestión. No obstante, tengo la impresión de que debo estar enfadado por que se condene a muerte a un escritor. Es decir, no sé si estoy leyendo un caso de injusticia penal o una agresión del sistema a la verdadera literatura.

Oigo en una tertulia que los problemas de corrupción en España están relacionados con intereses y con dinero. Me pregunto qué habrán querido decir. Evidentemente, no lo que yo entiendo. Nunca he escuchado a nadie decir que el problema de la enfermedad es que está relacionada con sentirse mal.

© 2008 Alejandro Gándara

Tres Tristes Tigres