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Etiquetas: Columna, El Mundo

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Otro país. Catedráticos

Alejandro Gándara

17/12/1995

El mundo está cambiando hasta para ellos. Dos noticias en el mismo día: "Catedrático golpea y viola a su novia" y "Catedrático alega superioridad intelectual para no formar parte del jurado". Antes, la deontología informativa exigía justificar, en este tipo de noticias, la relación existente entre la profesión y el delito. Por ejemplo: "Guardia civil mata de seis disparos al compañero de su ex mujer". O: "Sacerdote deja embarazada a una feligresa con la que mantenía relaciones desde hacía un año". La relación entre la profesión y el delito parecía clara. Los guardias civiles van armados fuera de servicio y éste es un tema de debate. Y los sacerdotes profesan un voto de castidad bastante dificultoso, y éste es otro tema. Pero, ¿qué relación hay entre las tareas de catedrático y la violación y la superioridad intelectual en los jurados? Es decir, ¿son los individuos los que hacen estas cosas o la culpa la tiene algo que le pasa a la profesión?

El titular de la noticia da a entender que se trata de lo último y que los lectores no hemos reflexionado lo suficiente sobre la actualidad de ciertos gremios. De modo que estamos obligados a establecer la conexión o, por el contrario, admitir nuestra ignorancia del presente. A mí se me ha ocurrido que a lo mejor todo esto va por el lado de las enfermedades profesionales. Los catedráticos llevan 10, 20 ó 30 años viendo pasar ante sus tarimas un desfile de gente perpetuamente joven y sexualmente muy activa, mientras ellos envejecen en injusta progresión. Estaríamos ante un daño psicológico que ni la mejor de las especialidades académicas puede sublimar. Esto explicaría una súbita perversión o una catarsis ilegal de tipo libidinoso. Por otra parte, llevan diez, veinte o treinta años interpretando el papel de los más empollones de la clase, situación patológica que podría llevarles a confundir el aula con el mundo. Esto explicaría que cuando les llaman para componer un jurado con gente que a lo mejor suspendió la Física en el Bachillerato, se sientan defraudados por el sistema judicial y personalmente humillados.

Tiene que ser algo así, porque no me imagino el titular de una noticia diciendo: "Ingeniero de caminos, canales y puertos desvalija un almacén de Ketchup". Aunque cualquiera sabe. Déjenme pensar.

© 2008 Alejandro Gándara

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