Otro país
Alejandro Gándara
16/6/1996
Los toros. Vista desde fuera, la discusión sobre los toros una fiesta aberrante, cruel, de matarifes con caireles, o bien un auténtico arte, una simbolización del alma colectiva y, en consecuencia, legítima no parece otra cosa que la tradicional disposición hispanotaurómaca a situarse en los extremos para tener el privilegio de no decir nada. Cuando la gente se extrema en una discusión, lo que dice, antes que nada, es que no quiere discutir. Lo de menos es lo que a continuación diga. En este sentido, como mínimo, el debate entre taurinos y antitaurinos tiene una virtud castiza, la de unificar a todos en el sentimiento de que en este país no se puede hablar con nadie de casi nada. A los españoles lo que de verdad les gusta es tener opinión, lo de tener razón o aprender, de paso, algo nuevo, no es para ellos consustancial al hecho de discutir, cuyas propiedades básicas se reducen a la capacidad psicológica de no apearse del burro. Por otro lado, lo más desagradable de esta discusión muy unificante, insisto son las verdades esenciales a que cada uno de los bandos apela. Unos reclaman el derecho de los animales y protestan contra la violencia del espectáculo y, aprovechando la ocasión, contra la violencia en general, mientras los otros hablan de autenticidad, del Arte, de lo taurino, con esa casposidad que nadie permitiría en ninguna otra faceta de la actividad humana y mientras se atusan un bigotillo que huele a gambas y a vino jerezano. La fiesta taurina es una fiesta rijosa, llena de sabihondos de taberna, de chaquetas entalladas, de palabrería pseudolírica, pseudoestética y pseudoantropológica que confiere esa clase de autoridad que se impone en las barras de los bares, entre los vecinos de corrala y entre los parientes borrachos al final de una boda. Si es atacable, lo es desde luego por la imagen de sobaco, café, copa y puro, que nos devuelve de la España actual y en absoluto por conculcar los derechos de unos animales que, por lo menos, mueren con más sentido que la población de Liberia.